jueves, 16 de marzo de 2017

EL DIEZMO



 

Hola seres de luz,

El diezmo es un tema que a muchos los pone a pensar, dicen que la prosperidad viene por este actuar; humildemente expresaré mis sentires y todos mis vivires.
Diezmo: dar un impuesto del 10% o sea la decima parte de los haberes usualmente referidos a la producción y al comercio, antiguamente era una ley de tributos que lo hacían los reyes de Israel y otras naciones. 
Es verdad que la biblia habla de ello en: Levítico 27:30, Números 18:26, Deuteronomio 14:23, 1 de Corintios 16 1:2 y otros. Pero debemos tener en cuenta que eran tiempos aquellos, no los actuales, además digo esta frase con todo respeto, yo a la biblia le creo solo los mensajes de amor y luz, el resto es historia escritas por hombres como tú y yo; al igual que el Coran, Rig-Veda, La Torah, etc. No estoy criticando solo diciendo una verdad de los tiempos antiguos.
En la actualidad muchas iglesias lo exigen, diciendo el que no diezma vivirá en la ruina, y hasta puede irse al infierno. ¡wuoooo!... Que duras palabras.
Desde niño crecí en el cristianismo evangélico y observe muchas cosas que me hacían pensar. Casi siempre en cada culto nombraban el diezmo, hay que recordar que era muy diferente a la ofrenda, ya que pasaban un recipiente para la ofrenda y había un lugar especial para colocar el diezmo, le pasaban una papeleta con el nombre respectivo de cada miembro y ahí ingresaban el dinero.
Mi espíritu sentía que no era lo correcto pero callaba ya que era un niño. Incluso una vez le dije a mamá: “mamita, haz dado mucho diezmo por varios años y según el pastor dice que es prosperidad, entonces ya debíamos ser ricos y yo no veo eso”. Ella me dijo que no blasfemara, que ya vendría la recompensa, pero yo nunca la vi. 
Crecí en ese entorno pero mi esencia nunca aceptaba algunas reglas. No estoy diciendo que todo era equivocado habían cosas buenas en esa secta también, solo en este escrito hablo del diezmo.
En año 2006 estuve a punto de ser pastor, ya que tenía un hermano que era pastor con el grado de reverendo. Él me estaba ayudando para que lo fuese. Una vez me dijo: “Yider tienes carisma, sabes mucho de biblia, cantas bien, la gente te quiere, es la hora que seas pastor, mírame a mi tengo una buena casa, dos automóviles, excelentes artículos domésticos y una buena calidad de vida; hay buenas entradas de diezmos y ofrendas”.
Yo quedé frio y le dije: “hermano pensé que me ibas a decir que ingresara a la misión de pastor para llevar el mensaje de amor de Jesucristo, más que las cosas materiales”.
Me dijo: “bueno, bueno eso también… mañana viene el presbítero y vas a predicar, él vera tu talento”.
Yo le agradecí y me despedí para preparar el mensaje, oré mucho esa noche y abrí al azar la biblia y dije gracias Señor ese capítulo predicaré, era Mateo 7:22-23
22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
A la siguiente noche después de la alabanza comencé a predicar y leí los texto, y en resumen dije: 
“Hay líderes y pastores que se olvidan del amor de Dios y solo se fijan en su vano placer en lo que dejan los feligreses, sus diezmos, ofrendas y regalos, olvidando predicar el verdadero amor; a lo que vino nuestro Señor Jesucristo. Para ellos que hacen esto cuando su espíritu llegue a la Santa Presencia serán apartados del reino de los cielos, ya que los milagros, sanidades y profecias vienen de lo alto, mas no nos pertenecen, la verdadera salvación es el verdadero amor. Si seguimos así seremos apartados y no reconocidos por Dios…”
Ese día me dieron la sentencia de nunca más predicar y me colocaron en banca sin salir ni a cantar al pulpito por seis meses. Pero mi espíritu se sentía tranquilo.
Yo miraba como gente de muy pocos recursos comía una vez al día por dar el diezmo, mi corazón se retorcía de dolor y mis lágrimas caían ya que he sido muy llorón.
Me retiré y me siento feliz de esa decisión.
También veo que el Vaticano es el país más pequeño del mundo y el más rico de todos. Dijo un economista italiano “si el Vaticano vendiera la mitad de sus bienes y las administrara bien, saciaría el hambre y la sed de todo el continente Africano”.
Ellos engañan diciendo que ayuden a los demás y tengan misericordia, mientras que viven en lujosos templos, con vajillas de oro, hotel de 7 estrellas y dinero casi incontable. Mientras que gran parte de la humanidad padeciendo la extrema pobreza. Sus arcas se llenan de riquezas y prepotentemente dicen que son humildes. ¿Qué pensaría Jesucristo si estuviera en carne actualmente? ¿Él fue igual que ellos? ¿Era igual su mensaje? 
Se me eriza la piel de tanta mentira e injusticia.
Ya para terminar este escrito, les aconsejo, den de corazón lo que este a su alcance dar, puede ser a las personas que duermen en la calle, dándoles alimento o refugio, también a los animales que están en la calle, a los niños enfermos en los hospitales, a los ancianos abandonados, a restaurar los bosques quemados y mucho mas… es el mejor diezmo que pueden hacer a sus conciencias.
Y los que desean ayudar a sus guías espirituales terrenales, háganlo de corazón y lo que dicte su alma o colaboren comprando sus libros u obras, ya que ellos también necesitan techo, comer y vestir. Pero que nunca sea imposición.
“No hay que ser mezquinos pero tampoco tontos”, si ofendo a alguien disculpen mi frase.
Bendiciones,
Yider Elder Araque Cerón

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